Vamos juntos...

viernes, 31 de diciembre de 2010

Año Nuevo

Bien lo dice Fernando Delgadillo en una de sus canciones: "...y qué recuerdos los que vuelan esta noche... recuerdos que me van llegando a oleadas y sugieren otros tiempos...".
El tiempo pasado y todo lo que ya fue.
Lo que sigue siendo y aquello que no perduró.
Negaciones, olvidos, remembranzas.
Todo lo que guardan la memoria y el corazón y tantas otras partes del cuerpo y del ser.
Todo aquello que se queda en los recovecos de una persona; empolvados y bajo candado.
Recuerdos que duelen, que hacen sangrar el alma y provocan una lluvia torrencial en los ojos... Esos otros que hacen sonreír de sólo pensar en ellos.
Este es el principio del fin. De un nuevo ciclo, de un nuevo año y de una nueva vida.
Brindo por los nuevos recuerdos que se irán formando en mi memoria. Por los que ya están ahí, antiguos e imborrables.

Por todos ellos... ¡Salud!

©Tania Manriquez

domingo, 21 de noviembre de 2010

Del atrevimiento:

‎-Vuelve a intentarlo, y te mato-
Y él lo intentó, y la amó.
Y ella lo mató, de amor.

©Tania Manriquez

lunes, 15 de noviembre de 2010

El corazón

Se pudre.
Solloza en lo más bajo, en las profundidades del ser.
Solitario se deja carcomer por el tiempo
y las polillas se nutren de los últimos vestigios.
Sus últimas migajas sirven de alimento para las palomas del olvido.
Es un troglodita que no puede dejar de querer.
Nunca tiene demasiado de nada para quedar satisfecho... y se enferma.
Cuando el corazón sufre, lo hace en silencio.
¿Lo escuchas latir?
Tú sólo gritas por dentro y nadie te oye.

©Tania Manriquez

martes, 21 de septiembre de 2010

Réplicas

Si decides volver, no lo hagas para decirme adiós.
Si decides decirme adiós, dímelo en voz baja, como queriendo decir: "ahorita vengo, no tardo".
No regreses para colmar las noches de insomnio, ya has hecho sufiente para ahuyentar a Morfeo.
No escribas nada más para comprobar que te extraño, para afirmar que aún te quiero.
Simplemente no.
Por favor...

©Tania Manriquez

jueves, 2 de septiembre de 2010

Un réquiem para Germán Dehesa

"No me estoy despidiendo. Yo espero que falte mucho como para que ocurra algo tan ingrato. Como en el teatro, esto es apenas la 1a".
Germán Dehesa 1944-2010


Se fue uno de los grandes.
Que en paz descanse el maese Dehesa.


©Tania Manriquez

lunes, 30 de agosto de 2010

Un pequeño diálogo

Vengo de hablar con la vida.
Que la injusta no es ella, dice.
Que dejen de llamarla perra.
Que dejen de decirle pinche.
©Tania Manriquez

viernes, 6 de agosto de 2010

Vida

Dos de la noche en cualquier lugar del mundo. Te miras a los ojos por última vez y te preguntas: ¿Cómo pasó? ¿Dónde? ¿Cuándo?
De pronto te das cuenta que es así... La vida.
Estuviste preocupándote demasiado por cosas sin sentido y finalmente pasó.
No aprovechaste el tiempo restante para percatarte de que que se te estaba acabando. Ahora ahí estás tú: mirándote a los ojos por última vez.
Esperando.

martes, 27 de julio de 2010

M.R.

Mira guapo, yo te extraño y te extraño mucho. Nada más no te busco porque quiero que me olvides.
De esta forma, y con un poco de ayuda del destino, podemos acordar un encuentro casual, hacer como si nada nunca hubiera pasado y empezar de nuevo.

©Tania Manriquez

jueves, 22 de julio de 2010

Error

Porque hice algo de lo que me arrepiento enorme y profundamente al intentar -erradamente- huir de ti.
Porque ya lo había dicho, pero lo reiteiro para que no se me olvide: es mi culpa quererte más de la cuenta
Y porque me da miedo pensar que probablemente lo más difícil de todo esto no es cargar con la culpa del acto cometido sino estar consciente de que no te sabré más.
Eso duele.

©Tania Manriquez

miércoles, 21 de julio de 2010

Despedida

Para el australiano, M. R.

Suelo llorar cuando la situación en la que me encuentro es demasiado triste, cuando no soy capaz de comprender a quienes quiero y cuando las noches se me presentan como tribunales inquisidores cuestionándome todo aquello que no logro entender.
Lloro al descubrir que te fuiste sin decir adiós y lamento no haberme hecho caso al decir: "por mi propia estabilidad emocional debería dejar las cosas como están, antes de que intervengan más sentimientos de los necesarios y mi estabilidad emocional colapse por completo".

Debiste decirme desde el principio tus planes, antes de que te quisiera más y con palabras mayores. Tú sabes de que hablo.

Yo sólo vengo a despedirme de ti. Para que me escuches llorar, para que pruebes estas sales y para que te liberes de toda culpa, porque es mi culpa quererte más de la cuenta.
Ahora sólo callo para poder reconocerme, para poder dormir tranquila mientras tú despiertas para reconocerte en otra boca que no es la tuya ni la mía.

La situación no es tan grave como parece, sólo se trata de este absurdo y triste juego de amar a quien te desprecia y viceversa.

Aquí no hay sensatez. De por medio, únicamente intervienen los sentimientos. Esto es lo que pasa cuando se actúa con el corazón.

Afortunadamente, a dejar ir también se aprende...

©Tania Manriquez

martes, 20 de julio de 2010

De los logros

"Logré apartarte de mi"
Ese es, en definitiva, uno de los logros de los que menos orgullosa me siento y que, por lo tanto, no presumo.

©Tania Manriquez

miércoles, 14 de julio de 2010

Renacer

Renaciendo frente a la luz del mar se elevan los suspiros al cielo.
La tarde es perfecta para lanzar los sueños al viento.
Repentinamente, las flores azules se marchitan, tus pasos se convierten en el mapa de la vida.
Ten cuidado con aquellos que decien seguirte; al anochecer, todas las estrellas están destinadas a brillar.

©Tania Manriquez

sábado, 10 de julio de 2010

Conceptos amorosos (o sobre el amor en general y lo que éste conlleva)

De tomar lo que no nos pertenece:
Te presto mi corazón.
Sólo no hagas nada raro con él, por favor.

Sobre la despedida:
Lamentablemente, nunca dejó de quererlo.
Éste es un adios interminable...
Dejo los puntos suspensivos por si queda algo más que decir.

Sobre los deseos:
Temes desear algo porque crees que el no conseguirlo será aún más doloroso.
Temes tener lo que quieres porque temes perderlo.

De las predicciones:
Un día no muy lejano alguien me romperá el corazón.
Has hecho mal, vas a sufrir.
No podemos huir de lo inevitable.

Del arrepentimiento:
Sí, llegué a arrepentirme demasiadas veces.
Desafortunadamente, mi corazón nunca hizo caso.

De la incertidumbre:
¿Me esperas afuera para arrancarme el corazón?

Del olvido:
-Amor. Hace mucho que no me decías así.
-Hace mucho que ni siquiera te decía.

©Tania Manriquez

jueves, 8 de julio de 2010

Azul

Azul silencio...
Silencio de tantos, vacío en todas partes, azules pintados de sueños, sueños atrapados, atrapados silencios.
Silencios con sueños de mar...

©Tania Manriquez

miércoles, 7 de julio de 2010

Lluvia

Caen las esperanzas en forma de pequeñas gotas de lluvia.
¿Quién no teme perder lo que no tiene?

©Tania Manriquez

domingo, 4 de julio de 2010

Es triste

Para E. Juárez,
aunque él no lo sepa.

Es triste mirar hacia atrás y caer en la cuenta que de no haber sentido miedo a lo desconocido en determinado momento, se hubieran podido lograr muchas cosas.
Es triste darse cuenta que una persona cambio su actitud hacia ti por culpa de largos momentos de indecisión.
Es triste reconocer tu error en versos desconocidos.
Pero más triste es no saber cómo evitar voltear para atrás y sentir nostalgia por aquello que pudo haber sido y nunca fue.

©Tania Manriquez

viernes, 2 de julio de 2010

Despedida

Jamás nos veremos de nuevo.
Descubrí que soy más feliz habitando tu pensamiento.

©Tania Manriquez

martes, 29 de junio de 2010

Camino del peregrino

Los peregrinos no le temen a nada,
nunca tienen nada que perder.
Nosotros no nos damos cuenta de lo que pasa,
todo suele ocurrir demasiado rápido como para prestar atención.
En cambio para ellos, cada instante se vuelve infinito
si hay algo a lo que tampoco que temen, es al tiempo.

Ellos no cierran los ojos para poder contemplar
el mundo que a sus pies les espera,
saben observar con el corazón.
También saben apagar las estrellas de un soplo,
tienen a la luna como único testigo de sus hazañas.

No tienen ataduras, saben que hay momentos
que tienen que dejar ir.
Por su propio bien, aunque duela.
Desde pequeños aprendieron a cortar cualquier lazo
que los amarrara a algo.
Están conscientes de que su destino es el universo.

Los peregrinos son conocedores natos de que
existe una noche difertente para cada país.
Para cada alma también.
Reconocen que la vida es corta, y cualquier instante
se convierte en una oportunidad de crear algo especial.

Camino del peregrino:
pies descalzos y piedras afiladas.
Bóveda cósmica y estrellas infinitas.
Cuando están a punto de dormir, reflexionan:
no importa cuánto dure su peregrinación,
a todos siempre nos persigue la misma luna.

©Tania Manriquez

domingo, 27 de junio de 2010

Morados con dedicatoria

Para Nube Alix

Una tregua floral.
Búscame en los encuentros casuales que tienen cita en el universo, sólo espera mi siguiente mensaje.
Lirios y jacarandas caían del cielo mientras me resguardaba bajo pasos derrumbados.
Me caí del cielo.
Una bandada de esperanzas se me atoró en la garganta. Y me quedé despalabrada.
Parvada de púrpuras para una aventura apasionada.
Todo sucedió en un santiamén.
Santiamén de azules, de reyes.
De azul rey.
Cielo.
©Tania Manriquez

jueves, 24 de junio de 2010

Esperando

Son tiempos emocionantes, hay algo raro por estos pasillos: nos visita el amor.
No eres tú. Es la situación en la que ambos nos encontramos.
Espero impacientemente uno, dos, tres... cuanto sea necesario.
Permaneces en las memorias del corazón, es bueno poder recordarte cuando quiera.
Y después de todo, volviste. Ahora cualquier segundo resulta ser bastante tiempo...

©Tania Manriquez

miércoles, 23 de junio de 2010

Vida Cotidiana

Se pasó la vida soñando despierto hasta que le fue imposible cerrar los ojos.
Entonces se lamentó gravemente por no poder evitar ver la realidad que le esperaba a diario.

©Tania Manriquez

Un réquiem por Saramago

"...Sin embargo, cambian los tiempos, cambian las voluntades y las cualidades, lo que fue perfecto ha dejado de serlo, por razones en las que las voluntades no pueden, pero que no serían razones sin que los tiempos las trajesen. O el tiempo."

José Saramago, Casi un objeto, fragmento.

sábado, 19 de junio de 2010

Atento consejo

Disculpe: todos los días son para festejar tomando en cuenta que se está vivo.
Después se arrepentirá de no haberlo hecho antes, pero para entonces será demasiado tarde.
Esperaré en la esquina de la cuadra. Nos vemos en treinta años.
Que tenga una buena noche.

Atentamente: la muerte.

©Tania Manriquez

miércoles, 19 de mayo de 2010

Cuenta regresiva

Son quinientas cuatro horas en espera; muchas más que las que mis momentos de insomnio me permiten soportar.
No existe una necesidad real de escribir, pero con algo tengo que calmar la enorme ansiedad que llevo dentro.
Son palabras suficientes: quinientas cuatro, veintiún, tres.
Llevo la cuenta regresiva de los segundos, ¿qué tan puntual serás esta vez?
Menos cuarenta y ocho horas y contando... espero paciente tu llegada.
No hay suficientes palabras para escribir lo que llevo dentro, nunca lo serán.
Es poco tiempo.
Quinientas cuatro, veintiún... tres.

©Tania Manriquez

lunes, 10 de mayo de 2010

Impaciencia en el corazón

Amor animi arbitrio sumitur non ponitur
Publio Sirio
Sueño contigo y despierto alterada. Los nervios comienzan a hacer sus estragos y me impiden conciliar el sueño nuevamente. ¿Llegarás esta vez?
Espero pacientemente una, dos horas.
Dudo. No apareces... Empiezo a sentir decepción de ti, de mi, los dos juntos, por separado...
Apareces de repente, sonríes y te disculpas, yo te perdono.
Invades el pensamiento, mi corazón, el alma por completo.
¿Cambiamos el lugar? por supuesto.
El sol nos invade, atraemos sus rayos de manera inevitable. Continuamos nuestra plática, amenos ambos, liberados, felices; nosotros mismos.
Te siento cada vez más cerca, intuyo tus intenciones y río.
Las palabras se funden con el silencio y crean un momento de infinita y belleza pura, te acercas lentamente... todo ocurre en segundos que asemejan horas, sonreímos.
¿Quieres otra cerveza? clara, por favor.
¿Quién lo diría? No me lo esperaba... pero agradezco tu paciencia. ¿Paciencia? paciencia y curiosidad, tenía ganas de verte.
Millones de palabras en una tarde; una tarde en una sola palabra. Felicidad en dos personas.
¿Qué se siente ser deseada? Eso depende: si eres deseada por alguien a quien también deseas es bueno, si no, es una sensación bastante desagradable.
Ojos curiosos y manos inquietas,
Posponemos la visita planeada para aquella tarde. Exactamente veintiún días, tres semanas resulta ser demasiado tiempo.
Si se aparece Sofia Coppola no prometo nada...
Ojos expresivos, brillantes. Mirada seductora, manos curiosas, labios dulces; palabras exactas, tarde perfecta... tú.
Francia espera... tres semanas resultan eternas.
Aquí te espero.
©Tania Manriquez

sábado, 3 de abril de 2010

Añoranza

La luna me confirma lo que hace rato venía presintiendo: es tarde.
Miro cómo el reloj marca el sonido del tiempo: tic-tac uno, tic-tac dos, tic-tac tres, tic-tac cuatro...
Es tarde y los recuerdos acuden a mi memoria, revolotean, me provocan, me llaman; unos se estrellan, se incrustan, otros se empolvan y carcomidos... se olvidan.
Me pongo a pensar en cómo eran las cosas antes de que todo esto comenzara. No eran muy diferentes, pero tenía menos que extrañar, cuestionaba menos y la incertidumbre de si volverías o no simplemente no existía.
Sollozo en silencio al pensar que dejé pasar muchos buenos momentos; me consuelo con una sola frase: "esto también pasará".
Tic-tac cinco, tic-tac seis... Los granitos de arena caen lentamente, como si ellos entendieran que necesito aprovechar todo el tiempo que hay en una hora.
Caen en silencio: saben comprender el dolor ajeno.
Escucho atentamente los sonidos que provienen de todos lados, una sola batuta al ritmo de cuatro tiempos y un compás.
Cierro los ojos para imaginar que de todo lo sucedido nada fue cierto; la cabeza comienza a adolecer, hay saturación de recuerdos.
Soplo velas, echo lave, cierro puertas; no quiero que me vean llorar.
Tic-tac siete, tic-tac ocho, empieza el final de los tiempos.
Tic tac nueve, entiendo: la añoranza sólo se presenta de noche, cuando los búhos ululan, los sueños cobran vida y yo tengo la oportunidad de pretender que nada de esto está pasando.
Tic-tac diez: es tarde, hora de despertar...

©Tania Manriquez

lunes, 15 de febrero de 2010

Suspensión en el espacio

A veces a mi también me da miedo afirmar las cosas
porque sé que de entre todas ellas
está esta: no regresarás jamás.
Adiós no.
Hola
¿Me conoces? ¿Te conoces tú?
Así es.
El día que me veas caminar por el mar, salúdame como si me conocieras.
¿Hola qué tal?
Hola muy mal
¿Nos conocemos? ¿Quién?
¡Ah, dios!
¿Mal?
Yo también
Bien...

©Tania Manriquez

lunes, 1 de febrero de 2010

Inventario


¿Qué es lo que se esconde detrás de la puerta roja?
Lágrimas derramadas, miles de silencios, palabras en inútil estado de putrefacción, cartas viejas de a montón, una botella de vino tinto que me habría gustado compartir contigo y cien velas con los más deliciosos y exóticos aromas.
Una ventana en dirección a los cuatro puntos cardinales, por si algún día vuelves; un sueño que nunca terminó de asentarse por completo, el reloj que se empeña en marcar la hora del momento exacto en el que te marchaste y la misma mentira de siempre: "ya no te extraño"...

©Tania Manriquez

sábado, 30 de enero de 2010

Círculo

Ayer jugaba el mundo como un gato en tu falda;
hoy te lame las finas botitas de paloma;
tienes el corazón poblado de cigarras,
y un parecido a muertas vihuelas desveladas,
gran melancólica.

Posiblemente quepa todo el mar en tus ojos
y quepa todo el sol en tu actitud de acuario;
como un perro amarillo te siguen los otoños,
y, ceñida de dioses fluviales y astronómicos,
eres la eternidad en la gota de espanto.

Tu ilusión se parece a una ciudad antigua,
a las caobas llenas de aroma entristecido,
a las piedras eternas ya las niñas heridas;
un pájaro de agosto se ahoga en tus pupilas,
y, como un traje obscuro, se te cae el delirio.

Seria como una espada, tienes la gran dulzura
de los viejos y tiernos sonetos del crepúsculo;
tu dignidad pueril arde como las frutas;
tus cantos se parecen a una gran jarra obscura
que se volcase arriba del ideal del mundo.

Tal como las semillas, te desgarraste en hijos,
y, lo mismo que un sueño que se multiplicara,
la carne dolorosa se te llenó de niños;
mujercita de invierno, nublada de suspiros,
la tristeza del sexo te muerde la palabra.

Todo el siglo te envuelve como una echarpe de oro;
y, desde la verdad lluviosa de mi enigma,
entonas la tonada de los últimos novios;
tu arrobamiento errante canta en los matrimonios,
cual una alondra de humo, con las alas ardidas.

Enterrada en los cubos sellados de la angustia,
como Dios en la negra botella de los cielos,
nieta de hombres, nacida en pueblos de locura,
a tu gran flor herida la acuestas en mi angustia,
debajo de mis sienes aradas de silencio.

Asocio tu figura a las hembras hebreas,
y te veo, mordida de aceites y ciudades,
escribir la amargura de las tierras morenas
en la táctica azul de la gran danza horrenda
con la cuchilla rosa del pie inabordable.

Niña de las historias melancólicas, niña,
niña de las novelas, niña de las tonadas,
tienes un gesto inmóvil de estampa de provincia
en el agua de asombro de la cara perdida
y en los serios cabellos goteados de dramas.

Estás sobre mi vida de piedra y hierro ardiente,
como la eternidad encima de los muertos,
recuerdo que viniste y has existido siempre,
mujer, mi mujer mía, conjunto de mujeres,
toda la especie humana se lamenta en tus huesos.

Llenas la tierra entera, como un viento rodante,
y tus cabellos huelen a tonada oceánica;
naranjo de los pueblos terrosos y joviales,
tienes la soledad llena de soledades,
y tu corazón tiene la forma de una lágrima.

Semejante a un rebaño de nubes, arrastrando
la cola inmensa y turbia de lo desconocido
tu alma enorme rebasa tus hechos y tus cantos,
y es lo mismo que un viento terrible y milenario
encadenado a una matita de suspiros.

Te pareces a esas cántaras populares,
tan graciosas y tan modestas de costumbres;
tu aristocracia inmóvil huele a yuyos rurales,
muchacha del país, florida de velámenes,
y la greda morena, triste de aves azules.

Derivas de mineros y de conquistadores,
ancha y violenta gente llevó tu sangre extraña,
y tu abuelo, Domingo Sánderson fue un HOMBRE;
yo los miro y los veo cruzando el horizonte
con tu actitud futura encima de la espalda.

Eres la permanencia de las cosas profundas
y la amada geografía llenando el Occidente;
tus labios y tus pechos son un panal de angustia,
y tu vientre maduro es un racimo de uvas
colgado del parrón colosal de la muerte.

Ay, amiga, mi amiga, tan amiga mi amiga,
cariñosa, lo mismo que el pan del hombre pobre;
naciste tú llorando y sollozó la vida;
yo te comparo a una cadena de fatigas
hecha para amarrar estrellas en desorden.

Zig-Zag 1925

Pablo de Rokha

miércoles, 27 de enero de 2010

Oscilaciones

¡Magia!
Conciertos enteros de pájaros en el silencio
y corren por el viento hadas con instrumentos.
Nubes de sueños en el cielo
alas carcomidas por el tiempo
miradas cazando a los amores futuros
corazones llorando libertad
ansia sentimental: ¡amor!
Dulces y ligeros sueños
noche mágica, elixir de la vida.
Alexitimia que corrompe nuestra vulnerable humanidad
recuerdos llevados por la corriente submarina.
Tras el telón: la tela del rojo y la suma de las letras
el Aleph por primera vez visto fuera de la escalera.
El eclipse parece durar todas las vueltas del reloj;
la hora exacta es mi favorita.
Sueños de durmientes esperanzados
y la tristeza contenida al afirmar que no vuelves más...

©Tania Manriquez

domingo, 17 de enero de 2010

Tragedias

-Estoy pasando por la tragedia de amor más grande del mundo- se le escuchó decir.
Y el anciano con la misma sabiduría de la que era característico respondió:
En el amor no hay tragedias grandes ni pequeñas. Una tragedia de amor es siempre una tragedia: te remueve, duele, lloras, te lamentas; te cuestionas, juras, maldices, gritas y sobrevives al final.
El amor ES y lo único que cambia en una tragedia es la intensidad con la que manejas tu dolor...

©Tania Manriquez

sábado, 16 de enero de 2010

Puede que pueda

Recuerdos, fotos, palabras y creo que nunca te conocí bien. Luego me pregunto: ¿te aprenderé de verdad alguna vez? A lo mejor. Dicen que uno conoce a las personas la primera vez y luego uno solo sigue tomando impresiones para ajustarlas al momento y a nuestro historial de conductas, si se pudiera que algún día me dejaras saberte mejor.
Tiempo y espacio, espacio y tiempo pudiera ser...

Fernando Delgadillo

domingo, 10 de enero de 2010

Anatomía de un cuerpo humano

I

he descubierto que mis ojos están cansados de llorar
hace ya más de muchos días que no sueltan ni una lágrima
pero eso sí, están hinchados
hinchados como bolas de billar


no sé si es por tantas veces que me he reprimido
pero es que tampoco mi garganta tiene ganas de hablar
sé que tengo algo atorado ahí dentro, muy dentro:
sé que es mi corazón
intentando escapar


él tampoco anda funcionando bien últimamente
yo sólo me doy cuenta en las noches
se quiere salir sigilosamente
para que por la mañana
lo único que yo sienta sea nada
porque algo que bien he aprendido
es que una despedida duele igual que una partida



II

hay veces en las que ya no quiero creer nada
porque a veces es mejor no darse cuenta de la realidad
y es que la verdad es que sí quiero creer mucho
pero ya no sé que tan útil me pueda ser tanta falsedad


no sé si quiero pensar que te has ido
no se si me quiero ir y así dejar de pensarte
no sé muchas cosas de mi vida
y es por eso que voy hacia ningún lado
porque algo que tampoco sé
es hacia dónde voy



III

tengo una casa a la orilla del mar
me encantaría poder decirte estas palabras
pero una noche comencé a no sentirme mal
[en realidad no sentía nada]
y eso me preocupó
supe con certeza que algo no estaba bien
y así era...
lo vi con sus maletas en la puerta
se marchó


eso no tiene nada que ver con mis cuerdas vocales
pero en cuanto lo vi partir decidí dejar de hablar
creo que tomé la decisión correcta
porque sino, en ese instante,
las lágrimas comenzarían a brotar de nuevo
y mi voz [ahogada en llanto]
intentaría emitir un sonido
[silencioso]
para que te quedaras


eso fue la realidad de lo que pasó
pero como ya no creo nada
no sé si es verdad o no lo que te estoy contando



IV

por las noches duermo con un caracol en mi mano
y en mis oídos
necesito sentirme viva
escuchar un latido
uno que no sea el mío
uno que tenga ritmo,
uno que vaya al compás de mis sueños
que aunque la muerte llegue siga latiendo
necesito tu latido
el latido del mar


yo si era amiga de ellos
no sé si ellos lo eran de mí
nunca sabré la verdad de las cosas que pasan
actualmente pierdo noción de los hechos
me cuesta diferenciar el sueño de la realidad
y por eso no sé si estoy escribiendo esto
o sólo estoy pensando que lo escribo



V

mis manos se mueven al compás de una música que no está sonando
cual director de orquesta sinfónica
mi índice indica los ritmos que no van a tono con los demás
pero es que se me hizo costumbre
marcar el ritmo, los pasos del tiempo que me queda


mientras suena la música que no se mueve
yo juego con mis piernas
largas tan largas
que puedo tocar una estrella
con solo levantarlas


aunque esto podría ser una ventaja
la verdad es que no
ya no quepo en la cama donde antes cabía
por tanto ya no duermo
por tanto ya no sueño...



VI

ayer me encontré a un viejito en la arena
estaba caminando sobre la playa
me entregó un cofre, chiquito, muy lindo
y me dijo que no lo abriera
hasta la próxima luna llena


así fue que abrí mi cofrecito
dentro según yo no había nada
hasta que vi aquella nota
que dulcemente rimaba:


el amor de tu vida encontrarás
sólo si estos polvos ingieres con agua
pero no con agua de manantial
no con agua del caudal
sólo con agua de mar
sólo con agua de mar


entonces ingerí aquellos polvos
que causaron en mi un gran daño
comenzaron a destrozar cualquier cosa a su paso
hasta formar algo que hace mucho no veía:
un corazón


poco de la nota me quedaba por leer
y la verdad es que no decía mucho
lo único que decía era que
cuando llegara el momento
yo también debía de dar un poco de aquellos polvos
a alguien más


aunque al principio me costó entenderlo
después de un tiempo comprendí
que para poder vivir en esta vida
debes de entregar un poco
o sino es que todo lo que vale la pena poseer



VII

por la mañana me levanté y contemplé el mar
un cangrejo se postraba a mi lado
no sé si ellos amen alguna vez en su vida
pero pensé en darle mi corazón al crustáceo


después de mucho tiempo de estar sin un corazón
había olvidado cómo se sentía
cómo se vivía
porque la vida con y sin corazón no es la misma
cada una tiene sus detalles
sus mañas
sus costumbres
y por eso yo comencé a crearme las mías
que si bien no eran las mejores
me hacían sentir medianamente viva


volviendo a la vida con corazón
comencé a recordar mis viejos dolores
mis viejos consejos
mis viejos anhelos
mis mejores momentos


VIII

dormida tuve un sueño que apenas puedo recordar
pero recuerdo que un anciano me dijo que ya era el momento
también soñé con un árbol que gritaba
con el viento viejo sabio que soplaba...



IX

Una noche me preguntaste qué es lo que pasaba por mi cabeza
esa noche yo no te pude contestar
estaba pensando en cómo te lo iba a explicar
¿y el amor?
no sé dónde ha quedado porque está guardado en el corazón
te recuerdo que mi corazón lo tienes tú
aunque él ya no esté conmigo y tú tampoco
me alegra saber que no me iré a la tumba con ese preciado tesoro
cuando encuentres a alguien los suficientemente apropiado para mí , dáselo
y dile que es de una mujer que tiene ganas de amar
pero que por problemas de fuerza mayor esa mujer se tuvo que marchar
lejos, muy lejos
no le expliques nada, ni el por qué
sólo dile que lo cuide bien.



X

Una noche me preguntaste qué es lo que pasa por mi cabeza
y aunque esa noche te enfadaste porque no lo supe explicar
yo ahora te digo, no demasiado tarde
que esto
precisamente esto
es lo que pasa no sólo por mi cabeza
también por mi corazón...



©Tania Manriquez

jueves, 7 de enero de 2010

Sensatez

Márchate ya, justo ahora y para siempre.
Dame tiempo para extrañarte, necesitarte y sobre todo: valorarte.
Regresemos el tiempo y detengámoslo en el momento preciso: cuando dije todas aquellas palabras que, aunque sinceras, lastimeras e impulsadas por una carga emocional que difícilmente pude controlar.
Discúlpame por haberte arruinado una fecha tan especial... como tu cumpleaños.

©Tania Manriquez

martes, 5 de enero de 2010

Él

¿En dónde estás?, ¿en dónde te has metido?.
Me preocupa lo que puedas estar haciendo a estas horas.
Podrías estar con ellas, con ella, con él.
Conmigo.

Estarás durmiendo, soñando, volando.
Buscando un rincón en el cual poder olvidarte u olvidarme;
o en un caso tan especial como este: olvidándote de ambos.

La noche me resulta insoportable.
Yo también estoy buscando un rincón, necesito recordar.
Me haces falta, me escucho decir.
Recuerdos aparecen
Me seducen
Se abre el pecho
El corazón sale
Rueda y cae
Se rompe.

Cierro los ojos y me pierdo, es tarde.
Pensamientos invaden.
Se encienden las luces, cae el telón.
Termina la obra, desapareces.
Sueño.

Amanece lentamente, desempolvo.
Estarás con ellas, con ella, con él.
Lo dudo.
Eres como yo y sólo por eso, no estarás con alguien
sino solo, contigo.
Esperando.


©Tania Manriquez