Vamos juntos...

viernes, 16 de diciembre de 2011

Ser Poeta

Será que los poetas son esas personas que 'se han ganado el derecho de tutear a las estrellas' y como no me siento merecedora de ese título, yo no las tuteo, pero sí las pinto.

martes, 13 de diciembre de 2011

Arlequín Cósmico I

Podría decir que soy persona pero la verdad es que soy arlequín.

Me formaron nebulosas y polvos estelares. Fui unida al mundo con lazos de materia infinita.

Yo no vivo a merced de nadie salvo de la vida misma y del personaje que se supone soy.

Así como soy arlequín también soy gitana y como buena gitana nunca he dejado ni dejaré de andar, puesto que siempre he querido adelantarme a mis propios pasos.

Recorro frenética el mundo buscando ese rincón exacto en el cual pueda amodorrarme; donde las personas no sean personas sino también arlequines viviendo la vida como el carnaval que es.

La diferencia es que ahí nadie portará máscaras ni pretensiones. Si acaso se usarán las vestimentas de siglos anteriores y le rendiremos homenaje a todos nuestros antepasados, aquellos inmortales que valoraban la vida donde soñar no era considerado oficio exclusivo de pecadores.

Los corazones de los arlequines estarán formados por miles de gotas saladas y oculares, porque las gotas saladas y oculares están destinadas a volverse plumas y las plumas están destinadas a volverse alas y las alas estarán destinadas a volar.

Aunque sea arlequín mi corazón será diferente porque también tendrá algo de persona.

El mío será un corazón con vida propia. Loco, inestable, rojo, enamoradizo y muy liviano.

También será un amante empedernido que nunca se resignará a dejar de querer.

Vivirá al final de cada una de las estaciones porque esos son los momentos en que los arlequines se enamoran. Y como ese corazón tendrá vida propia durante el otoño procurará estar un tanto distante de la superficie y del dolor.

Los arlequines jamás moriremos porque somos inmortales pero si alguien llegase a necesitar imaginar la muerte de un arlequín le puedo decir que moriría de la forma en que vivió: de una callada manera y muy contento. Porque la muerte no sería algo a lo que temerle sino que estaría considerada como la transmutación alquímica para renacer y formar parte del Universo.

En las escuelas de los arlequines se les enseñará exclusivamente a mirar y sobre todo a observar el lado escondido de la belleza natural que a veces se escapa en la vida ordinaria, justo esa que abandoné alguna vez en busca del mar.

Buscarán con vigor la verdad de la imaginación porque en la mente de los arlequines se encuentran las voces que dictan el rumbo y ellos que tienen voces internas lo saben y viven conforme a lo que oyen.

©Tania Manriquez

martes, 11 de octubre de 2011

Ganas de

Esa necesidad de recuperar la tranquilidad en el corazón.
Esa necedad de buscar la tranquilidad en el corazón.
Esa necedad de buscarlo.
Esa necesidad de encontrarlo.

lunes, 3 de octubre de 2011

Cielo

Siempre dije que tendría un tropel de seguidores.
Son ahora las estrellas quienes me admiran.

©Tania Manriquez

viernes, 30 de septiembre de 2011

ALTISONANTE Slam Poético

"Porque las palabras son de todos, te invitamos a participar en el Slam poético".



Hay Festival Xalapa
9 de octubre, 21:00 hrs.
Carpa de la Casa del Lago, Xalapa, Ver.

Sobre el Hay Festival


Esta edición del Festival en el estado de Veracruz promete cuatro días de grandes conversaciones, talleres, proyecciones y conciertos, versando sobre literatura, cine, medio ambiente, artes visuales, música...


Altisonante: La poesía en las calles


Parte de la idea de que hay nuevos modos de hacer poesía, nuevos caminos que permiten compartir la experiencia de la palabra poética. Muchos de ellos suceden en las calles: rap, hip hop y demás expresiones de la cultura juvenil son también formas diferentes de acercarse a la creación y al disfrute poéticos

Este encuentro reúne a raperos y hip hoperos que exploran distintas poéticas e improvisan en las esquinas de las principales ciudades del mundo. En esta modalidad poética, la creatividad está acompañada por un ritmo impecable, imágenes y metáforas ricas y sugerentes, y también con una fuerte cultura literaria.

Se trata de un concurso de improvisación poética en el que los participantes tienen sólo la palabra y su propio cuerpo para crear.

Sobre los slams de poesía

Los slam de poesía surgieron en Estados Unidos hace más de dos décadas, con el poeta Marc Kelly Smith en el Green Mill, un famoso club de jazz de Chicago. Se convirtieron en un movimiento internacional y actualmente podemos encontrar grupos raperos o MC, Maestros de Ceremonias en casi todas las grandes ciudades del mundo, donde se ponen en juego guerras de estilos con participación comunitaria.

Reglas

o Poemas de creación propia
o Máximo tres minutos por poema
o Sin uso de disfraces, apoyos ni instrumentos musicales
o Sólo se permite jugar con el cuerpo y la voz

Jurado

Estará formado por poetas y especialistas prestigiados, quienes premiarán primero, segundo y tercer lugar

Premios

Próximamente agregaremos las categorías y los premios.

Formulario de inscripción


INFORMES E INSCRIPCIONES:
Programa de Escritura Creativa
Universidad del Claustro de Sor Juana
Izazaga 92. Centro Histórico.
51 30 33 05; 51 30 33 00, ext. 3461
Lada nacional sin costo: 01 800 57 02 128. Ext. 3305
Lada internacional sin costo (Estados Unidos y Canadá): 1 866 357 1671
http://escrituraclaustro.ucsj.edu.mx/

Poesía en voz alta 2011 / Feria Poética

Poesía en Voz Alta.11
Poesía escénica/poesía multimedia en Casa del Lago, México D.F.

FERIA POÉTICA
Con la presencia de editoriales mexicanas y españolas como Siruela, Anagrama, El Billar de Lucrecia, Ediciones Sin Nombre, Acantilado, Textofilia, Axial, Almadía, La Cabra y Lenguaraz, entre otras.
Sábados 1, 8 y 15 de octubre, de 13:00 a 20:00 hrs
Domingos 2, 9 y 16 de octubre, de 13:00 a 17:00 hrs


ACTIVIDADES


Sábado 1 de octubre, 6PM
ALEJANDRO MAGALLANES
Leerá ¿Con qué rima tima?, su libro de poesía
*Dibujo personalizado a quien compre su libro

Sábado 8 de octubre, 6PM
MÓNICA NEPOTE
Hechos diversos: Lectura bajo la luz de la improvisación
Iluminación sonora: Erick Diego
Sábado 8 de octubre, 6:30 PM
TANYA HUNTINGTON Y ROCÍO CERÓN
Tránsitos poéticos. De la naturaleza a la migración

Sábado 15 de octubre, 6PM
FERNANDO FERNÁNDEZ
Lectura de un fragmento de su más reciente libro "Palinodia del rojo"
Sábado 15 de octubre, 6:30 PM
LUIS TELLEZ
Espectáculo sonidero basado en su más reciente libro "Media Tarde"

jueves, 29 de septiembre de 2011


He logrado reconocer mis rostro


en los ojos de la nostalgia.




©Tania Manriquez

Convocatoria Torneo de Poesía 2011

Convocatoria
Torneo de Poesía 2011

Este TORNEO propone la poesía como un deporte intelectual. Su intención es lanzar el poema a todo público ávido de versos; provocar pasiones, sanas competencias, y sobretodo incitar al receptor a que exija más del poeta. “La consolidación de la poesía está en el enfrentamiento con el mundo, es decir, con el público”. Con esta idea nace Adversario en el cuadriláterO: poeta versus poeta enfrent...ándose con su poética. Comentaristas, réferi, música, jurado, todo en vivo, en el momento preciso, alrededor de un ring: un espectáculo cultural digno de cualquier deporte.

Se abre la convocatoria a partir
del viernes 16 de septiembre.
Para los poetas interesados los requisitos son:

mandar una breve muestra poética de tres cuartillas y una ficha del poeta con sus datos máximo cinco líneas (incluir números teléfonicos), al siguiente mail:
torneodepoesia@gmail.com

una vez seleccionados los 40 poetas que participarán en la fase clasificatoria cierra esta convocatoria. Los resultados se darán a conocer el miércoles 12 de octubre en:





La fase Clasificatoria será el
domingo 16 de octubre
10:00 horas. explanada del
Zócalo Capitalino
Ciudad de México
dentro de la FIL
Reglamento


1.Podrán participar poetas de cualquier tendencia, grupo, género, edad o nacionalidad (siempre y cuando sus textos sean presentados en español). Los poemas serán de creación propia.


2.Antes de subir al ring el poeta deberá entregar al jurado tres copias del material poético que presentará, para mejor discernimiento de su obra. No se participará dos veces con el mismo poema en ninguna fase.


3.Habrá un límite de tiempo de tres minutos por poema leído; una vez transcurrido éste, el réferi iniciará un conteo regresivo de 10 a 0.


4.La primera fase será selectiva, de la cual sólo clasificarán 15 poetas a la segunda fase (octavos de final). Los 40 poetas leerán sólo un poema (3 minutos máximo) con el cual el jurado determinará, por puntaje, los 15 clasificados. A) Este año, por convenio con la Alianza Francesa, el clasificado número 16 será el ganador del Slam Poetry que realizará dicha organización el 28 de septiembre.


5.Las siguientes fases se definirán poeta versus poeta con enfrentamientos de dos a tres poemas con límite de tiempo.


6.Se calificará poesía, propuesta y manejo escénico. El poeta puede leer o memorizar el poema que presentará en el ring. Y puede tener (de preferencia) un mánager.


7.Q ueda prohibido usar cualquier elemento escénico (megáfono, instrumentos musicales de cualquier índole, máscaras o disfraces); así como rapear, hincarse o tirarse sobre la lona.


8.No podrán participar los ganadores de los tres primeros lugares de los años anteriores del torneo, ni organizadores del concurso.


9.La decisión del jurado será inapelable. Cualquier irregularidad será solucionada por el comité organizador.

Premios:


Los tres primeros lugares serán incluidos en la antología de poesía Adversario en el cuadriláterO (2012),editada
por VersodestierrO.

Primer Lugar
Máximo Trofeo, creado exprofeso.
Óleo original del pintor
Felipe Gaytán.
La publicación de un
poemario de 1000 ejemplares,
en la colección Poesía sin permiso.
Paquete de libros de Verso Destierro.
Reconocimiento y barrica de tequila.
Cena para dos en Hostería La bota.

Segundo Lugar
Trofeo, creado exprofeso.
Grabado de Omar Soto Martínez.
La publicación de un
poemario de 1000 ejemplares,
en la colección Poesía sin permiso.
Paquete de libros de Verso Destierro.
Reconocimiento y botella de tequila.
Cena para dos en Hostería La bota.

Tercer Lugar
Trofeo, creado exprofeso.
Gráfica de Eric Martel.
La publicación de un
poemario de 1000 ejemplares,
en la colección Poesía sin permiso.
Paquete de libros de Verso Destierro.
Reconocimiento y botella de Vino.
Cena para dos en Hostería La bota.

Más lo que se acumule.





El amor también llega a asfixiar.






©Tania Manriquez

viernes, 23 de septiembre de 2011

El viaje

Si regresé no fue para quedarme,
sino por la necesidad de siempre
estar huyendo hacia todas partes.
Para ir aprendiendo a decir adiós
y luego con el tiempo acostumbrarme.

©Tania Manriquez

Todo es dinero... el arte también

"Follow the money". Es la regla de oro que Garganta Profunda les regala a los dos periodistas que acaban destapando el Watergate. Seguir el rastro del dinero es lo que hace también la inteligente e inusual exposición abierta en el Palazzo Strozzi de Florencia hasta el 22 de enero. Dinero y belleza. Los banqueros, Botticelli y la hoguera de las vanidades se centra en el brote de inmensa riqueza que caracterizó el siglo de oro de la ciudad, cuando la Edad Media se disolvió en el Renacimiento.

La muestra reconstruye cómo las familias de mercaderes florentinos se transforman en banqueros (o usureros), la relación conflictiva entre los provechos que levitaban bajo sus manos, la moral cristiana y la austeridad cívica: la redención de las ganancias solo era posible a través la inversión en el arte. "Por eso los Medici fueron grandes mecenas", comenta Ludovica Sebregondi, historiadora del arte que ha orquestado la exposición junto al escritor y traductor Tim Parks.

La impresionante selección de obras de artistas flamencos e italianos, alternadas con objetos como las primeras letras de cambio, básculas para pesar el oro, candados, cajas fuertes y bolsas de cuero, se abre bajo la estrella -casi una bendición profana- del fiorino, acuñado en 1252: 300 gramos de oro puro, la primera divisa pensada para gestionar grandes transacciones de mercancías. Como la moneda que Tío Gilito conserva bajo un cristal dio comienzo a su enorme fortuna, el fiorino fue el germen del comercio europeo. "Hasta entonces las operaciones se llevaban a cabo con monedas de plata -dice Sebregondi- . Valían muy poco y esto lo complicaba todo. Los florentinos del siglo XIV empiezan a viajar con lana, cuero o piñones, a cobrar y luego a prestar oro o a hacer cambios de divisas. No es casual que el léxico financiero tenga su raíz filológica en el italiano. Banco corresponde al italiano mesa: se refiere a los puestos plegables que los mercantes abrían al llegar a las ferias y donde ponían su mercancía o monedas para prestar. Bancarrota es literalmente el gesto de romper ese pupitre si el mercader-banquero no podía pagar.

Aquí llegaron los problemas. ¿Cómo conciliar las ganancias con la salvación del alma? Invirtiéndolas en belleza. Transformando el vil metal en estética y monumento eterno. "El arte permite al dinero convivir con lo sagrado", sella Parks. No por nada, el fiorino llevaba por un lado el lirio, símbolo de la ciudad, y por el otro a San Juan Bautista. Como si fuera también un amuleto contra la codicia...

Cuando Cosimo el Viejo de' Medici le preguntó al Papa Eugenio IV cómo garantizarse la salvación eterna sin renunciar a su fortuna, el Pontífice le contestó: "Dona 10.000 fiorini al Convento de San Marco". Ese conjunto fue restaurado entre 1436 al 1446 y hoy sigue siendo un inmenso ejemplo de arquitectura renacentista.

Las grandes familias de banqueros -Medici, Sassetti, Bardi, Peruzzi- no solo comisionaban pinturas que colgaban en la pared de su cuarto de dormir. Fundaron iglesias y conventos, construyeron palacios, pagaron estatuas y tablas de altares y frescos en edificios. En el siglo XV, el dinero se hace escultura, arquitectura, pintura porque necesita lavarse la cara, tener una pública utilidad, buscar el Bien común, quitarse de encima el lastre del pecado y salvar el alma y la reputación de su dueño. "No es el dinero desnudo que explica y funda el arte y la belleza del Renacimiento, sino la dimensión ética del donar a Dios donando a la ciudad, invirtiendo el dinero privado, fruto del propio trabajo, en el escenario de las calles y de las plazas", comenta Salvatore Settis, historiador del arte y crítico del diario La Repubblica. "Nada más lejano", sigue, "de las mezquinas relaciones entre arte y dinero que hoy nos propinan políticos sin ideas, dispuestos a desbaratar el Coliseo o los templos griegos de Agrigento, arrojándolos al mercado como si fueran bisuterías inútiles de una abuela extravagante y despilfarradora. Nada más lejano de las maniobras indignas de empresarios que se disfrazan de mecenas para apoderarse de los bienes públicos".

Sin embargo, hasta el afortunado matrimonio entre poder económico, político y arte "para los ciudadanos" no duró. Aquel sistema, que seis siglos más tarde parece de lo más virtuoso, entró en una profunda crisis con la predicación del monje Girolamo Savonarola (1452-1498). La parábola humana y artística de Sandro Botticelli refleja tal cambio de perspectiva. En las últimas obras del pintor florentino, los colores tenues, las luces hechizadas de los cuentos mitológicos de los años ochenta del siglo XV se rompen en tinieblas: en la exposición se admiran ambientaciones cargadas de dramatismo y tensión. El oro desaparece, como los desnudos. Botticelli, que encantó al mundo con su pincel, compartió la condena del lujo de Savonarola. Botticelli, que fue rico y que murió pobre...


LUCIA MAGI - Florencia - 23/09/2011

martes, 20 de septiembre de 2011

miércoles, 14 de septiembre de 2011

sábado, 10 de septiembre de 2011

El indiferente

(fragmento)

¿Tienes viejos vicios agotados y encontrarías ahora otros?
¿O acaso el temor de que los hombres sean fieles te atormenta?
Oh, nosotros no lo somos, no lo seas tú tampoco,
déjame conocer a veinte y conócelos tú.
Róbame, pero no me ates, y déjame partir.
¿Debo yo, que tantas labores hice a través de ti,
tornarme en tu tema único, porque eres fiel?

Venus me escuchó cantar esta canción, que antes no había oído,
y por el más bello aspecto del amor, la variedad, juró,
y quiso que así continuara:
ella fue, examinó y retornó bien pronto
diciendo: "Ay, que haya dos o tres
pobres heréticos en el amor
que piensen establecer la peligrosa constancia.
Pero les he dicho, ya que seréis fieles
lo seréis con quienes os son falsos."

John Donne

viernes, 9 de septiembre de 2011

Fragmentaciones

Yo soy parte del mundo y el mundo es parte de mi vida.
A veces mi cuerpo se fragmenta y me vuelvo parte del mar.
Y soy barco, y soy ave, y soy olas.
Soy espuma que llega y borra recuerdos.
Cuando me convierto en ave, mi cuerpo se vuelve ya no olas, sino alas.
Millones de aves revolotean en mí y en los andamios.
A veces me da la impresión de que soy una gaviota.
Soy la conformación de todos mis recuerdos y memorias.
Soy mucho en tan poco, en una sola.

©Tania Manriquez

jueves, 8 de septiembre de 2011

Opio



Y entonces lanzaste el llanto y tu vida fue inaugurada. Vinieron las sombras, una a una, sin regalos.
Sólo atestiguaban el principio de lo mal soñado. Alguien rasgó un violín y las notas cayeron tan pesadas. Te procuraste el rincón de lo inaudito, lo improbable. Al calor de abril le fue otorgado un poder de sortilegio.
Apestaban las manzanas que uno recogía por la mañana. Señores de dientes afilados apilaban las costras de lo insano. Eso al caer la tarde.
Por la noche, buenas noches. Amanecíamos con el letargo. Las babas de perro servían de afrodisiaco al intentar copular lo cotidiano. Te soñaste nocturno, erosionado, bajo cielo amenaza de tormenta, y de fondo musical un bebé llorando. Tuvieron que pasar ocho años.
Éste es, pues, el libro de los Malaventurados.

Reynel Ortiz

sábado, 3 de septiembre de 2011

Ustedes creen que los nudos están en la garganta, pero la verdad es que se forman en el corazón.

©Tania Manriquez

jueves, 11 de agosto de 2011

¿De verdad estamos tan solos?

Son las 4:43 de la mañana del día 11 de agosto de 2011.

Hace aproximadamente dos horas un grupo de hombres armados irrumpieron en mi casa ubicada en Conkal 266 (esq. Becal), Col. Torres de Padierna, 14200, México, D. F.

Comenzamos a escuchar golpes violentos como contra una puerta metálica y me extrañó porque se escuchaba demasiado cerca y no hay ninguna puerta así en la casa.

Prendí la luz.

Los golpes arreciaban ahora como contra nuestras puertas de madera.

Quité la tranca que protege la puerta de nuestra recámara y me asomé al pasillo: hacia el comedor veía luces (¿verdosas? ¿azulosas? ¿intermitentes?) acompañando los golpes violentos contra el cristal que da al sur.

Mi mujer me gritó que me metiera.

Así lo hice apresuradamente y alcancé a poner la tranca de nuevo.

Oí cristales rompiéndose y pasos violentos hacia nuestra recámara: rápidos y fuertes.

"¡Abran la puerta!" era el grito que se repetía antes de que empezaran a golpear con violencia mayor nuestra puerta con tranca.

Nos encerramos en el baño y busqué a tientas un silbato que cuelga de un muro sin repellar: comencé a soplarlo con desesperación, unas diez veces, quizá.

Mi mujer está llamando a la policía.

Les dice que están entrando a la casa, que vengan pronto por favor, que nos auxilien.

Yo sigo soplando el silbato con desesperación.

En la oscuridad, mi mujer se ubicó tras de mí mientras oíamos que la tranca de la puerta se quebraba y los hombres entraban.

¿Tres, cuatro, cinco?

Quise cerrar la puerta del baño pero ya no alcancé a hacerlo.

Empujé unas cajas hacia dicha puerta y en algo estorbó los empujones.

"¡Abran la puerta! ¡Abran la puerta, hijos de la chingada...!" gritaban mientras empujaban y metían sus rifles negros hacia el interior.

Quise detener la puerta con mis manos pero no tenía sentido: vencieron mi mínima resistencia y entraron.

Policías vestidos de negro, con pasamontañas y lo que supongo que serían "rifles de alto poder".

"¡Al suelo! ¡Al suelo! ¡Al suelo, hijos de la chingada! ¡Al suelo y no se muevan!"

Uno de los hombres me da un manazo en la cabeza y me tira los lentes.

Alcanzo a pescarlos antes de que toquen el suelo.

Me quita el silbato.

−¡No golpee a mi esposo! –grita mi mujer.

−¡El teléfono! ¡Déme el teléfono! –le responde y pregunta si no tenemos otro teléfono o un celular.

Ella y yo nos arrodillamos primero y después nos medio sentamos en el suelo de cemento de este baño sin terminar.

Policías jorobados y nocturnos, como en el romance de García Lorca.

Quién lo diría: aquí, en nuestra amada casa donde cultivamos y enseñamos la armonía.

Aquí...

Justo aquí estos hombres de negro, con pasamontañas, con guantes, con rifles de asalto, con chalecos o chamaras que tienen inscritas las siglas blancas PFP, nos apuntan con sus armas a la cabeza.

Uno de ellos, siempre amenazante, nos interroga.

Dos más permanecen en la puerta.

− ¡Las armas! ¡Dónde están las armas!

− Aquí no hay armas, señor, somos gente de trabajo.

− ¡A qué se dedica!"

−Soy psicoterapeuta y escribo libros.

−¿Desde cuándo vive aquí?

− Desde hace treinta años...

−Cómo se llama.

−Efraín Bartolomé.

−Cuántos años tiene.

−60.

−A qué se dedica.

−Ya se lo dije, señor, soy psicólogo y escribo libros.

−Usted cómo se llama... –se dirige a mi mujer.

−Guadalupe Belmontes de Bartolomé.

−A qué se dedica.

−Soy arqueóloga y ama de casa.

−Cuántos años tiene.

−54.

−Tranquilos. Respiren profundo... Voy a verificar los datos.

El hombre sale.

Oigo ruidos en toda la casa.

Están vaciando cajones, abriendo puertas, pisando fuerte sobre la duela de madera.

Oigo ruidos afuera, en el cuarto de huéspedes, en la torre, en el estudio de abajo.

Nos cambiamos de posición.

Mi mujer pone algo sobre el frío piso de cemento.

Cinco o siete minutos después regresa el hombre y repite su interrogatorio.

Si recibimos gente en la casa, con qué frecuencia, cada cuánto salimos de viaje, quién cuida entonces.

Respondemos a todo brevemente.

Dice nuevamente que va a verificar los datos y que volverá a decirnos porqué están aquí.

El tiempo pasa.

Oímos que abren nuestro carro en el garage.

Voces ininteligibles en el patio del norte.

Más tiempo.

Varios minutos después se oyen motores que se prenden y carros que arrancan.

Mi mujer y yo seguimos en la oscuridad.

Comenzamos a movernos.

Sólo silencio.

Nos incorporamos con cierto temor.

Salimos del baño hacia la recámara iluminada.

Desorden.

Cajones abiertos.

Cosas volcadas en el buró.

La chapa de la puerta en el suelo.

Restos de la tranca destrozada.

La puerta de tambor machacada y rota, pandeada en su parte media.

Salimos al pasillo: un cuadro en el suelo y abiertas las puertas de lo que fueron las recámaras de mis hijos.

Desorden en el interior: maletas y cajas abiertas, cajones vaciados.

Vamos hacia el comedor: uno de los vidrios roto en su ángulo inferior izquierdo, muchos cristales en el piso.

La puerta de la sala está rota de la misma forma en que rompieron la de nuestra recámara: la chapa en el suelo y fragmentos de duela en el piso.

Está abierta la puerta de la torre y prendidas las luces del cuarto de huéspedes.

Salimos por la puerta de la sala y nos asomamos con cierto temor.

Nada.

Mi mujer llama por segunda vez a la policía.

Es en vano: piden los datos una vez más.

Dicen que ya enviaron una unidad.

Llego a la barda y me asomo: no hay carros.

El portón del garage está intacto.

Bajamos las escaleras hasta la puerta de acceso: rota igual que las de adentro.

El estudio de abajo está con las luces prendidas.

De por sí desordenado, ahora lo está más.

Vamos hacia la torre y entramos al cuarto de huéspedes: cajones volcados, revistas en el suelo, cosas sobre la mesa, puertas del clóset colgando, zafadas de su riel inferior.

Subo al tercer piso: una esculturita de alambre volcada pero no se nota demasiado desorden.

Subo a los pisos superiores: no hay daño en la salita de arte.

En el último piso dejaron abierta la puerta a la terraza.

Volvemos al interior: queremos tomar fotos pero no está la cámara de mi mujer que estaba sobre el buró.

"¡Tampoco está la memoria de mi computadora!", grita.

También se la llevaron

Quiero ver la hora y voy al buró por mi reloj: ha desaparecido mi querido Omega Speedmaster Professional que me acompañó por casi cuarenta años.

Tiene mi nombre grabado en la parte posterior: Efraín Bartolomé.

Oímos que un auto se estaciona y nos asomamos.

Mi mujer llama una vez más a la policía: lo mismo.

Ya tienen los datos pero nunca enviaron apoyo.

Indefensión.

Del auto blanco baja un joven y avanza hacia la esquina.

Se asoma y regresa.

Lo saludo y responde.

Le preguntamos qué pasa y responde que viene en atención a una llamada de su amiga que vive a la vuelta y a cuya casa también se metieron.

Mi mujer pregunta de qué familia se trata, cómo se apellida.

Magaña, responde el joven.

¡Es Paty!, dice mi mujer.

Salimos a la calle y voy hacia allá.

Encontramos a Patricia Magaña, bióloga, investigadora universitaria, acompañada de su papá, en la calle.

Entraron a ambas casas la de ella y la de sus padres, con la misma violencia que a la nuestra.

Patricia y su hija estaban solas.

Sus padres octogenarios también estaban solos.

Volvemos a nuestra casa vejada y con la puerta rota.

Atranco la destruida puerta de la calle.

Con todo, mantenemos una sorprendente calma.

"Pudieron habernos matado", dice mi mujer.

Yo imagino por unos segundos nuestros cuerpos ensangrentados en el baño en desorden.

¿Sabe el presidente Calderón esto que pasa en las casas de la ciudad?

¿Lo sabe Marcelo Ebrard?

¿Lo sabe el procurador Mancera?

¿Ordenan Maricela Morales o Genaro García Luna estos operativos?

¿Sabrán quién fue el encargado de este acto en contra de inocentes?

Antenoche volvimos a casa levitando, en la felicidad más plena, tras la amorosa y conmovedora recepción del público ante nuestro libro presentado en Bellas Artes.

Un día después, en la atroz madrugada, la PFP irrumpe violentamente en nuestra casa, quiebra nuestras puertas, destruye los cristales, hurga sin respeto en nuestra más íntima propiedad, nos amenaza con armas poderosas a mi bella mujer y a mí, a la edad que tenemos...

Y pensar que también son humanos los que hacen esto contra su prójimo.

Subo al estudio a escribir esto.

Allá, abajo, la ciudad parece embellecida por la calma.

Arriba la impasible Luna de agosto, casi llena.

Son ya las 6:35 de la mañana.

La luz de oriente comienza a colorear y a inflamar el horizonte.

La policía nunca llegó.

¿De verdad estamos tan solos?


Efraín Bartolomé

domingo, 8 de mayo de 2011

¿Por qué marchar en silencio? - Javier Sicilia - MAYO 8



©Tania Manriquez

Marcha por la Paz













Discurso de Javier Sicilia en la marcha por la paz

Domingo, 08 de mayo de 2011

Hemos llegado a pie, como lo hicieron los antiguos mexicanos, hasta este sitio en donde ellos por vez primera contemplaron el lago, el águila, la serpiente, el nopal y la piedra, ese emblema que fundó a la nación y que ha acompañado a los pueblos de México a lo largo de los siglos. Hemos llegado hasta esta esquina donde alguna vez habitó Tenochtitlan -a esta esquina donde el Estado y la Iglesia se asientan sobre los basamentos de un pasado rico en enseñanzas y donde los caminos se encuentran y se bifurcan-; hemos llegado aquí para volver a hacer visibles las raíces de nuestra nación, para que su desnudez, que acompañan la desnudez de la palabra, que es el silencio, y la dolorosa desnudez de nuestros muertos, nos ayuden a alumbrar el camino.

Si hemos caminado y hemos llegado así, en silencio, es porque nuestro dolor es tan grande y tan profundo, y el horror del que proviene tan inmenso, que ya no tienen palabras con qué decirse. Es también porque a través de ese silencio nos decimos, y les decimos a quienes tienen la responsabilidad de la seguridad de este país, que no queremos un muerto más a causa de esta confusión creciente que sólo busca asfixiarnos, como asfixiaron el aliento y la vida de mi hijo Juan Francisco, de Luis Antonio, de Julio César, de Gabo, de María del Socorro, del comandante Jaime y de tantos miles de hombres, mujeres, niños y ancianos asesinados con un desprecio y una vileza que pertenecen a mundos que no son ni serán nunca los nuestros; estamos aquí para decirnos y decirles que este dolor del alma en los cuerpos no lo convertiremos en odio ni en más violencia, sino en una palanca que nos ayude a restaurar el amor, la paz, la justicia, la dignidad y la balbuciente democracia que estamos perdiendo; para decirnos y decirles que aún creemos que es posible que la nación vuelva a renacer y a salir de sus ruinas, para mostrarles a los señores de la muerte que estamos de pie y que no cejaremos de defender la vida de todos los hijos y las hijas de este país, que aún creemos que es posible rescatar y reconstruir el tejido social de nuestros pueblos, barrios y ciudades.

Si no hacemos esto solamente podremos heredar a nuestros muchachos, a nuestras muchachas y a nuestros niños una casa llena de desamparo, de temor, de indolencia, de cinismo, de brutalidad y engaño, donde reinan los señores de la muerte, de la ambición, del poder desmedido y de la complacencia y la complicidad con el crimen.

Todos los días escuchamos historias terribles que nos hieren y nos hacen preguntarnos: ¿Cuándo y en dónde perdimos nuestra dignidad? Los claroscuros se entremezclan a lo largo del tiempo para advertirnos que esta casa donde habita el horror no es la de nuestros padres, pero sí lo es; no es el México de nuestros maestros, pero sí lo es; no es el de aquellos que ofrecieron lo mejor de sus vidas para construir un país más justo y democrático, pero sí lo es; esta casa donde habita el horror no es el México de Salvador Nava, de Heberto Castillo, de Manuel Clouthier, de los hombres y mujeres de las montañas del sur -de esos pueblos mayas que engarzan su palabra a la nación- y de tantos otros que nos han recordado la dignidad, pero sí lo es; no es el de los hombres y mujeres que cada amanecer se levantan para ir a trabajar y con honestidad sostenerse y sostener a sus familias, pero sí lo es; no es el de los poetas, de los músicos, de los pintores, de los bailarines, de todos los artistas que nos revelan el corazón del ser humano y nos conmueven y nos unen, pero sí lo es. Nuestro México, nuestra casa, está rodeada de grandezas, pero también de grietas y de abismos que al expandirse por descuido, complacencia y complicidad nos han conducido a esta espantosa desolación.

Son esas grietas, esas heridas abiertas, y no las grandezas de nuestra casa, las que también nos han obligado a caminar hasta aquí, entrelazando nuestro silencio con nuestros dolores, para decirles directamente a la cara que tienen que aprender a mirar y a escuchar, que deben nombrar a todos nuestros muertos -a esos que la maldad del crimen ha asesinado de tres maneras: privándolos de la vida, criminalizándolos y enterrándolos en las fosas comunes de un silencio ominoso que no es el nuestro-; para decirles que con nuestra presencia estamos nombrando esta infame realidad que ustedes, la clase política, los llamados poderes fácticos y sus siniestros monopolios, las jerarquías de los poderes económicos y religiosos, los gobiernos y las fuerzas policiacas han negado y quieren continuar negando. Una realidad que los criminales, en su demencia, buscan imponernos aliados con las omisiones de los que detentan alguna forma de poder.

Queremos afirmar aquí que no aceptaremos más una elección si antes los partidos políticos no limpian sus filas de esos que, enmascarados en la legalidad, están coludidos con el crimen y tienen al Estado maniatado y cooptado al usar los instrumentos de éste para erosionar las mismas esperanzas de cambio de los ciudadanos. O ¿dónde estaban los partidos, los alcaldes, los gobernadores, las autoridades federales, el ejército, la armada, las Iglesias, los congresos, los empresarios; dónde estábamos todos cuando los caminos y carreteras que llevan a Tamaulipas se convirtieron en trampas mortales para hombres y mujeres indefensos, para nuestros hermanos migrantes de Centroamérica? ¿Por qué nuestras autoridades y los partidos han aceptado que en Morelos y en muchos estados de la República gobernadores señalados públicamente como cómplices del crimen organizado permanezcan impunes y continúen en las filas de los partidos y a veces en puestos de gobierno? ¿Por qué se permitió que diputados del Congreso de la Unión se organizaran para ocultar a un prófugo de la justicia, acusado de tener vínculos con el crimen organizado y lo introdujeron al recinto que debería ser el más honorable de la patria porque en él reside la representación plural del pueblo y terminaran dándole fuero y después aceptando su realidad criminal en dos vergonzosos sainetes? ¿Por qué se permitió al presidente de la República y por qué decidió éste lanzar al ejército a las calles en una guerra absurda que nos ha costado 40 mil víctimas y millones de mexicanos abandonados al miedo y a la incertidumbre? ¿Por qué se trató de hacer pasar, a espaldas de la ciudadanía, una ley de seguridad que exige hoy, más que nunca una amplia reflexión, discusión y consenso ciudadano? La Ley de Seguridad Nacional no puede reducirse a un asunto militar. Asumida así es y será siempre un absurdo. La ciudadanía no tiene por qué seguir pagando el costo de la inercia e inoperancia del Congreso y sus tiempos convertido en chantaje administrativo y banal cálculo político. ¿Por qué los partidos enajenan su visión, impiden la reforma política y bloquean los instrumentos legales que permitan a la ciudadanía una representación digna y eficiente que controle todo tipo de abusos? ¿Por qué en ella no se ha incluido la revocación del mandato ni el plebiscito?

Estos casos -hay cientos de la misma o de mayor gravedad- ponen en evidencia que los partidos políticos, el PAN, el PRI, el PRD, el PT, Convergencia, Nueva Alianza, el Panal, el Verde, se han convertido en una partidocracia de cuyas filas emanan los dirigentes de la nación. En todos ellos hay vínculos con el crimen y sus mafias a lo largo y ancho de la nación. Sin una limpieza honorable de sus filas y un compromiso total con la ética política, los ciudadanos tendremos que preguntarnos en las próximas elecciones ¿por qué cártel y por qué poder fáctico tendremos que votar? ¿No se dan cuenta de que con ello están horadando y humillando lo más sagrado de nuestras instituciones republicanas, que están destruyendo la voluntad popular que mal que bien los llevó a donde hoy se encuentran?

Los partidos políticos debilitan nuestras instituciones republicanas, las vuelven vulnerables ante el crimen organizado y sumisas ante los grandes monopolios; hacen de la impunidad un modus vivendi y convierten a la ciudadanía en rehén de la violencia imperante.

Ante el avance del hampa vinculada con el narcotráfico, el Poder Ejecutivo asume, junto con la mayoría de la mal llamada clase política, que hay sólo dos formas de enfrentar esa amenaza: administrándola ilegalmente como solía hacerse y se hace en muchos lugares o haciéndole la guerra con el ejército en las calles como sucede hoy. Se ignora que la droga es un fenómeno histórico que, descontextualizado del mundo religioso al que servía, y sometido ahora al mercado y sus consumos, debió y debe ser tratado como un problema de sociología urbana y de salud pública, y no como un asunto criminal que debe enfrentarse con la violencia. Con ello se suma más sufrimiento a una sociedad donde se exalta el éxito, el dinero y el poder como premisas absolutas que deben conquistarse por cualquier medio y a cualquier precio.

Este clima ha sido tierra fértil para el crimen que se ha convertido en cobros de piso, secuestros, robos, tráfico de personas y en complejas empresas para delinquir y apropiarse del absurdo modelo económico de tener siempre más a costa de todos.

A esto, ya de por sí terrible, se agrega la política norteamericana. Su mercado millonario del consumo de la droga, sus bancos y empresas que lavan dinero, con la complicidad de los nuestros, y su industria armamentista -más letal, por contundente y expansiva, que las drogas-, cuyas armas llegan a nuestras tierras, no sólo fortalecen el crecimiento de los grupos criminales, sino que también los proveen de una capacidad inmensa de muerte. Los Estados Unidos han diseñado una política de seguridad cuya lógica responde fundamentalmente a sus intereses globales donde México ha quedado atrapado.

¿Como reestructurar esta realidad que nos ha puesto en un estado de emergencia nacional? Es un desafío más que complejo. Pero México no puede seguir simplificándolo y menos permitir que esto ahonde más sus divisiones internas y nos fracture hasta hacer casi inaudibles el latido de nuestros corazones que es el latido de la nación. Por eso les decimos que es urgente que los ciudadanos, los gobiernos de los tres órdenes, los partidos políticos, los campesinos, los obreros, los indios, los académicos, los intelectuales, los artistas, las Iglesias, los empresarios, las organizaciones civiles, hagamos un pacto, es decir, un compromiso fundamental de paz con justicia y dignidad, que le permita a la nación rehacer su suelo, un pacto en el que reconozcamos y asumamos nuestras diversas responsabilidades, un pacto que le permita a nuestros muchachos, a nuestras muchachas y a nuestros niños recuperar su presente y su futuro, para que dejen de ser las víctimas de esta guerra o el ejército de reserva de la delincuencia.

Por ello, es necesario que todos los gobernantes y las fuerzas políticas de este país se den cuenta que están perdiendo la representación de la nación que emana del pueblo, es decir, de los ciudadanos como los que hoy estamos reunidos en el zócalo de la Ciudad de México y en otras ciudades del país.

Si no lo hacen, y se empeñan en su ceguera, no sólo las instituciones quedarán vacías de sentido y de dignidad, sino que las elecciones de 2012 serán las de la ignominia, una ignominia que hará más profundas las fosas en donde, como en Tamaulipas y Durango, están enterrando la vida del país.

Estamos, pues, ante una encrucijada sin salidas fáciles, porque el suelo en el que una nación florece y el tejido en el que su alma se expresa están deshechos. Por ello, el pacto al que convocamos después de recoger muchas propuestas de la sociedad civil, y que en unos momentos leerá Olga Reyes, que ha sufrido el asesinato de 6 familiares, es un pacto que contiene seis puntos fundamentales que permitirán a la sociedad civil hacer un seguimiento puntual de su cumplimiento y, en el caso de traicionarse, penalizar a quienes sean responsables de esas traiciones; un pacto que se firmará en el Centro de Ciudad Juárez -el rostro más visible de la destrucción nacional- de cara a los nombres de nuestros muertos y lleno de un profundo sentido de lo que una paz digna significa.

Antes de darlo a conocer, hagamos un silencio más de 5 minutos en memoria de nuestros muertos, de la sociedad cercada por la delincuencia y un Estado omiso, y como una señal de la unidad y de la dignidad de nuestros corazones que llama a todos a refundar la Nación. Hagámoslo así porque el silencio es el lugar en donde se recoge y brota la palabra verdadera, es la hondura profunda del sentido, es lo que nos hermana en medio de nuestros dolores, es esa tierra interior y común que nadie tiene en propiedad y de la que, si sabemos escuchar, puede nacer la palabra que nos permita decir otra vez con dignidad y una paz justa el nombre de nuestra casa: México.

Javier Sicilia

miércoles, 27 de abril de 2011

Las lágrimas cayeron poco a poco y se convirtieron en plumas.
Voló por fin.

©Tania Manriquez

jueves, 7 de abril de 2011

LA RECLAMANTE

Discúlpeme, Señor Presidente, pero no le doy
la mano
usted no es mi amigo. Yo
no le puedo dar la bienvenida
Usted no es bienvenido
nadie lo es.

Luz María Dávila, Villas de Salvárcar, madre de Marcos y Jose Luis Piña Dávila de 19 y 17 años de edad.

No es justo
mis muchachitos estaban en una fiesta
y los mataron.

Masacre del sábado 30 de enero en Ciudad Juárez, Chihuahua, 15 muertos

Quiero que usted se disculpe por lo que dijo
Señor Presidente, que eran pandilleros…
¡Es mentira!
Uno estaba en la prepa y otro en la UACH; no estaban en la calle,
estudiaban y trabajaban.

Porque aquí
en Ciudad Juárez, póngase en mi lugar

Villas de Salvárcar, mi espalda, mi fulmínea paradoja

hace dos años que se están cometiendo asesinatos
se están cometiendo muchas cosas

cometer es un verbo fúlgido, un radioso vértigo, un letárgico tremor

se están cometiendo muchas cosas y nadie hace algo.
Y yo sólo quiero que se haga
justicia, y no sólo para mis dos niños

los difuntos remordidos, los fulmíneos masacrados, los fúlgidos perdidos

sino para todos. Justicia.

Encarar, espetar, reclamar, echar en cara, demandar, exigir, requerir, reivindicar

¡No me diga ‘por supuesto’, haga algo!
Si a usted le hubieran matado a un hijo,
usted debajo de las piedras buscaba al asesino

debajo de las piedras, debajo de piedras, debajo de

pero como yo no tengo los recursos

limosnas para las aves, mis huesos
mi carne
de tu carne mi carne

póngase en mi lugar, póngase
mis zapatos, mis uñas, mi calosfrío estelar

no los puedo buscar porque no tengo
recursos, tengo
muertos a mis dos hijos

Cristina Rivera Garza

lunes, 4 de abril de 2011

México, me dueles

Me dueles, mi querido México.
Me duelen tus calles llenas de espanto,
la gente llena de miedo huye de ti.
Me duele tu bandera tricolor
que se ha manchado de rojo sangre,
y ha sido corrompida, mutilada,
asfixiada, cerncenada, violada,
amoradazada, censurada.
Me dueles y me duelen todas las personas inconformes
con el gobierno que busca manipularte a su antojo
ignorando que nosotros, tu gente,
tenemos la voz más fuerte y sonora
que cualquier pelafustán sentado en su curul;
más fuerte y sonora tenemos la voz
que la de un dipsómano "dirigente".
Me duele que la delincuencia sea ya cosa de todos los días
y que ésta ya no sea motivo de espanto o asombro
o búsqueda de un cambio
sino reflejo de cotidianidad.
Me duelen tus más de sesenta mil muertes en una guerra sin sentido
(¿Qué guerra tiene sentido?
y el sinfín de marchas y protestas de las que has sido testigo.
México, buscamos un cambio.
Porque en tus calles no corra más sangre,
porque no se cobre una sola vida más.
Exigimos el cese al crimen, al narcotráfico,
a la corrupción, a la sangre derramada,
a las muertes de inocentes...
Por esto, es por lo que nosotros, los que te queremos,
levantamos la voz y nos unimos todos al grito de ¡YA BASTA!
Por todos nosotros y por ti, mi México.

©Tania Manriquez

miércoles, 30 de marzo de 2011

Llanto

A mí me sorprenden las personas que nunca lloran.
Las que no sacian sus ganas de echar atrás la tristeza
y no dejan que las lágrimas salgan,
reprimiendo así su llanto, ahogándose en un montón
de gritos desesperados.

Siento pena y me aflijo al pensar en todos aquellos
que critican a los que lloran.
Por considerarlos demasiado frágiles o muy sensibles
cuando en realidad las lágrimas
no son sino reflejo de nuestra humanidad.

Por eso me gusta llorar y que la gente llore, aunque duela.
Prefiero ver gotas saladas y sinceras
a rostros duros e inexpresivos.
Me siento orgullosa de mi llanto y lo porto en alto,
que se note que he llorado.

Lloro cuando las cosas son demasiado tristes,
cuando la soledad me invade y la madrugada
llega a mi lecho en forma de cruel inquisidora.
Cuando no soy capaz de comprender a quienes amo
y cuando pretendo resolver mi vida entera
a través de las lágrimas.

Me gusta presumirle al universo que no me da pena llorar.
Mi cuerpo está formado por dos ojos gigantes
con cien lagrimales cada uno.

Yo
lloro
lloro
lloro

A veces porque no me queda mas que llorar el alma.

©Tania Manriquez

lunes, 21 de marzo de 2011

Agua.Ser.O.

Porque así como soy lago, soy agua.
Y así como soy agua, soy océano.
Soy lágrimas, líquidas o sólidas y fría como el hielo.
Soy hielo en mar que se convierte en caudal,
manantial de agua dulce que se vuelve salado a la menor provocación.
Fuerte e imponente como cascada.
Profunda como mar.
Soy y contengo en mi dos estados de agregación de la materia.
Por ser materia nunca fui creada ni seré destruida.
Soy transformación constante que siempre retorna a su acuosidad.
Soy elemental, soy elemento.
Soy agua aunque sea tierra.
Yo soy vida, soy vital.
Soy fuerza.
Soy.

©Tania Manriquez