Vamos juntos...

martes, 27 de julio de 2010

M.R.

Mira guapo, yo te extraño y te extraño mucho. Nada más no te busco porque quiero que me olvides.
De esta forma, y con un poco de ayuda del destino, podemos acordar un encuentro casual, hacer como si nada nunca hubiera pasado y empezar de nuevo.

©Tania Manriquez

jueves, 22 de julio de 2010

Error

Porque hice algo de lo que me arrepiento enorme y profundamente al intentar -erradamente- huir de ti.
Porque ya lo había dicho, pero lo reiteiro para que no se me olvide: es mi culpa quererte más de la cuenta
Y porque me da miedo pensar que probablemente lo más difícil de todo esto no es cargar con la culpa del acto cometido sino estar consciente de que no te sabré más.
Eso duele.

©Tania Manriquez

miércoles, 21 de julio de 2010

Despedida

Para el australiano, M. R.

Suelo llorar cuando la situación en la que me encuentro es demasiado triste, cuando no soy capaz de comprender a quienes quiero y cuando las noches se me presentan como tribunales inquisidores cuestionándome todo aquello que no logro entender.
Lloro al descubrir que te fuiste sin decir adiós y lamento no haberme hecho caso al decir: "por mi propia estabilidad emocional debería dejar las cosas como están, antes de que intervengan más sentimientos de los necesarios y mi estabilidad emocional colapse por completo".

Debiste decirme desde el principio tus planes, antes de que te quisiera más y con palabras mayores. Tú sabes de que hablo.

Yo sólo vengo a despedirme de ti. Para que me escuches llorar, para que pruebes estas sales y para que te liberes de toda culpa, porque es mi culpa quererte más de la cuenta.
Ahora sólo callo para poder reconocerme, para poder dormir tranquila mientras tú despiertas para reconocerte en otra boca que no es la tuya ni la mía.

La situación no es tan grave como parece, sólo se trata de este absurdo y triste juego de amar a quien te desprecia y viceversa.

Aquí no hay sensatez. De por medio, únicamente intervienen los sentimientos. Esto es lo que pasa cuando se actúa con el corazón.

Afortunadamente, a dejar ir también se aprende...

©Tania Manriquez

martes, 20 de julio de 2010

De los logros

"Logré apartarte de mi"
Ese es, en definitiva, uno de los logros de los que menos orgullosa me siento y que, por lo tanto, no presumo.

©Tania Manriquez

miércoles, 14 de julio de 2010

Renacer

Renaciendo frente a la luz del mar se elevan los suspiros al cielo.
La tarde es perfecta para lanzar los sueños al viento.
Repentinamente, las flores azules se marchitan, tus pasos se convierten en el mapa de la vida.
Ten cuidado con aquellos que decien seguirte; al anochecer, todas las estrellas están destinadas a brillar.

©Tania Manriquez

sábado, 10 de julio de 2010

Conceptos amorosos (o sobre el amor en general y lo que éste conlleva)

De tomar lo que no nos pertenece:
Te presto mi corazón.
Sólo no hagas nada raro con él, por favor.

Sobre la despedida:
Lamentablemente, nunca dejó de quererlo.
Éste es un adios interminable...
Dejo los puntos suspensivos por si queda algo más que decir.

Sobre los deseos:
Temes desear algo porque crees que el no conseguirlo será aún más doloroso.
Temes tener lo que quieres porque temes perderlo.

De las predicciones:
Un día no muy lejano alguien me romperá el corazón.
Has hecho mal, vas a sufrir.
No podemos huir de lo inevitable.

Del arrepentimiento:
Sí, llegué a arrepentirme demasiadas veces.
Desafortunadamente, mi corazón nunca hizo caso.

De la incertidumbre:
¿Me esperas afuera para arrancarme el corazón?

Del olvido:
-Amor. Hace mucho que no me decías así.
-Hace mucho que ni siquiera te decía.

©Tania Manriquez

jueves, 8 de julio de 2010

Azul

Azul silencio...
Silencio de tantos, vacío en todas partes, azules pintados de sueños, sueños atrapados, atrapados silencios.
Silencios con sueños de mar...

©Tania Manriquez

miércoles, 7 de julio de 2010

Lluvia

Caen las esperanzas en forma de pequeñas gotas de lluvia.
¿Quién no teme perder lo que no tiene?

©Tania Manriquez

domingo, 4 de julio de 2010

Es triste

Para E. Juárez,
aunque él no lo sepa.

Es triste mirar hacia atrás y caer en la cuenta que de no haber sentido miedo a lo desconocido en determinado momento, se hubieran podido lograr muchas cosas.
Es triste darse cuenta que una persona cambio su actitud hacia ti por culpa de largos momentos de indecisión.
Es triste reconocer tu error en versos desconocidos.
Pero más triste es no saber cómo evitar voltear para atrás y sentir nostalgia por aquello que pudo haber sido y nunca fue.

©Tania Manriquez

viernes, 2 de julio de 2010

Despedida

Jamás nos veremos de nuevo.
Descubrí que soy más feliz habitando tu pensamiento.

©Tania Manriquez