Vamos juntos...

domingo, 18 de octubre de 2009


La fantasía:
romanticismo y perversión, todo es posible en la habitación.

El silencio:
todos tenemos preguntas, pero nadie esperará las respuestas.

La nostalgia:
Volver a casa creyendo en esa eternidad del amor que es efímera.


©Tania Manriquez

domingo, 4 de octubre de 2009

Firmamento

Estaré esperando a que me llames
una noche que también sea día
sólo para surcar cielos como locos
cruzando no palabras sino gestos con seres extraños
que nos encadenan al universo con lazos de materia infinita
[como los sueños]
para que vistan nuestro pasado en telas de presente.
La luna está metida en una lata de conservas
cuando tengas hambre de eternindad y sientas morir de inanición ábrela
y sírvela fría con sal al gusto
devórala con los ojos en un sólo bocado
pero degústala, saboréala y disfruta
nunca se tiene demasiada eternidad para quedar satisfechos.
Cuando la noche sea día y los astros inmortales
lleguen a una tregua final
comenzaré escribir rutinaria
porque conozco el miedo de algún día olvidarnos
y tengo la necesidad de poder leernos con los años.
Mantén tus dos lechuzas dilatadas y abiertas
es la única manera de abrazar
toda la hermosura del mundo.
Vamos a fundirnos en secreto
mientras las almas se van encontrando a sí mismas
a veces las cosas más hermosas suceden en silencio.
Donde rompen los sueños comienza la realidad
son tiempos difíciles para lo soñadores
necesito que vengas y me duermas
porque en este estado de vigilia tan permanente
no me quedan muchas ganas de mantenerme despierta tanto tiempo.
©Tania Manriquez

martes, 29 de septiembre de 2009

Limitaciones

Hay calles lejanas que no volveré a recorrer nunca.
Salí de un lugar y cerré las puertas que me llevan hasta el fin del mundo.
De todas las personas que conozco sé que hay muchas que no recordaré.
Sé que de todos mis montones de libros se encuentran algunos cuyas páginas no serán leídas nunca más por mis ojos.

El tiempo no me carcome, los carcome a ustedes y se carcome a sí mismo.

El tiempo pasa, y yo estoy sentada en un lugar cualquiera viendo las hojas caer.

©Tania Manriquez

sábado, 19 de septiembre de 2009

Latidos inquietantes

Por las noches cuando ausente está Morfeo busco en mi cama mundos desconocidos, esperando olvidar que en mi interior hay un corazón cuyo estrepitoso y constante latido no me deja dormir.
A veces no es tan malo dejar que el corazón se colapse,
al menos tendría más oportunidades de pensar.

©Tania Manriquez

lunes, 7 de septiembre de 2009

Bienvenida Despedida

Ab imo pectore

Cuando una persona sabe que está siendo devorada por una mentira lo primero que piensa es: tengo que salir de aquí ya.
Pero la mentira en un principio se ve bien, es tentadora, coquetea contigo, incluso sabe bien; es como una jugosa fruta, es dulce y está llena de placer.
Luego llega un momento en que esa gustosa mentira deja de serlo y se convierte en un juego en el que uno de los dos jugadores (o más) terminará perdiendo no solo la partida sino también el corazón.
Habrán sentimientos encontrados, frustración, lamentos, lágrimas...
Este es el precio que pagan aquellos que le apuestan a lo desconocido, quedarán hechos pedazos ambos: jugador-corazón, partida perdida, juego terminado.
Imposible llegar a un empate en el que ambos bandos sufran o gocen por igual.
No hay arrepentimiento, sólo nostalgia por todo aquello que pudo haber sido y no será.
Todo fue un juego complicado pero juego al fin...
Siempre he sabido perder.
Si señores, esto es Jaque Mate...
Empieza el segundo acto, the show must go on.

©Tania Manriquez

domingo, 6 de septiembre de 2009

Vete

Dejé una nota en tu sueño, escribí buena suerte en voz baja para que cuando soñaras no escucharas mi voz quebrada ni mi desesperación por no poder hacer nada para impedir tu partida.

Después grité fuerte: ¡buena suerte!
vete...

Luego desperté y te vi recostado en el sillón, callado, reposando, soñando.
¿Es que acaso no me escuchaste?

¡Buena suerte!
vete...
Eres Libre

©Tania Manriquez

lunes, 27 de julio de 2009

Estados que cambian

A veces por las noches me da por pensar en ti y me frustra la idea de no encontrarte. El velo que cubre la fina distancia entre fantasía y realidad se desvanece con la sonata del tiempo, cuatro movimientos un compás.

Hay personas que cambian, me cambian, se cambian entre ellos.

Estoy cambiando, me lo dice mi reflejo y aquellas personas que tienen el atrevimiento de mirar más allá de mis ojos, todas esas personas que osan profundizar en mis sentidos lo saben, se saben, se identifican, se reconocen, me descubren.

Advierten que mi rostro está cambiando y que mis ojos ya no son los de antes, esos que han visto demasiado pero jamás suficiente, de los que emanan mucho más que lágrimas, los que te contemplaron por primera vez... todos esos ojos que fui en algún momento ya no son lo mismos.

De ellos se desprende un centelleo que deja ciegos a todos aquellos que jamás han logrado avistar el amor o siquiera una ínfima parte de él.

Los ojos cambian.
Todo cambia...
Las miradas también cambian.

A veces por las noches me da por pensar en ti y me frustra la idea de no encontrarte. También hay noches en las que me da por esperar medio dormida y muy consciente.
Ésta es una de esas noches, es tarde y sólo por si acaso... te sigo esperando.

©Tania Manriquez