A mí me sorprenden las personas que nunca lloran.
Las que no sacian sus ganas de echar atrás la tristeza
y no dejan que las lágrimas salgan,
reprimiendo así su llanto, ahogándose en un montón
de gritos desesperados.
Siento pena y me aflijo al pensar en todos aquellos
que critican a los que lloran.
Por considerarlos demasiado frágiles o muy sensibles
cuando en realidad las lágrimas
no son sino reflejo de nuestra humanidad.
Por eso me gusta llorar y que la gente llore, aunque duela.
Prefiero ver gotas saladas y sinceras
a rostros duros e inexpresivos.
Me siento orgullosa de mi llanto y lo porto en alto,
que se note que he llorado.
Lloro cuando las cosas son demasiado tristes,
cuando la soledad me invade y la madrugada
llega a mi lecho en forma de cruel inquisidora.
Cuando no soy capaz de comprender a quienes amo
y cuando pretendo resolver mi vida entera
a través de las lágrimas.
Me gusta presumirle al universo que no me da pena llorar.
Mi cuerpo está formado por dos ojos gigantes
con cien lagrimales cada uno.
Yo
lloro
lloro
lloro
A veces porque no me queda mas que llorar el alma.
©Tania Manriquez
Vamos juntos...
miércoles, 30 de marzo de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
Agua.Ser.O.
Porque así como soy lago, soy agua.Y así como soy agua, soy océano.
Soy lágrimas, líquidas o sólidas y fría como el hielo.
Soy hielo en mar que se convierte en caudal,
manantial de agua dulce que se vuelve salado a la menor provocación.
Fuerte e imponente como cascada.
Profunda como mar.
Soy y contengo en mi dos estados de agregación de la materia.
Soy y contengo en mi dos estados de agregación de la materia.
Por ser materia nunca fui creada ni seré destruida.
Soy transformación constante que siempre retorna a su acuosidad.
Soy elemental, soy elemento.
Soy agua aunque sea tierra.
Yo soy vida, soy vital.
Soy fuerza.
Soy.
©Tania Manriquez
viernes, 31 de diciembre de 2010
Año Nuevo
Bien lo dice Fernando Delgadillo en una de sus canciones: "...y qué recuerdos los que vuelan esta noche... recuerdos que me van llegando a oleadas y sugieren otros tiempos...".
El tiempo pasado y todo lo que ya fue.
Lo que sigue siendo y aquello que no perduró.
Negaciones, olvidos, remembranzas.
Todo lo que guardan la memoria y el corazón y tantas otras partes del cuerpo y del ser.
Todo aquello que se queda en los recovecos de una persona; empolvados y bajo candado.
Recuerdos que duelen, que hacen sangrar el alma y provocan una lluvia torrencial en los ojos... Esos otros que hacen sonreír de sólo pensar en ellos.
Este es el principio del fin. De un nuevo ciclo, de un nuevo año y de una nueva vida.
Brindo por los nuevos recuerdos que se irán formando en mi memoria. Por los que ya están ahí, antiguos e imborrables.
Por todos ellos... ¡Salud!
©Tania Manriquez
domingo, 21 de noviembre de 2010
Del atrevimiento:
-Vuelve a intentarlo, y te mato-
Y él lo intentó, y la amó.
Y ella lo mató, de amor.
©Tania Manriquez
Y él lo intentó, y la amó.
Y ella lo mató, de amor.
©Tania Manriquez
lunes, 15 de noviembre de 2010
El corazón
Se pudre.
Solloza en lo más bajo, en las profundidades del ser.
Solitario se deja carcomer por el tiempo
y las polillas se nutren de los últimos vestigios.
Sus últimas migajas sirven de alimento para las palomas del olvido.
Es un troglodita que no puede dejar de querer.
Nunca tiene demasiado de nada para quedar satisfecho... y se enferma.
Cuando el corazón sufre, lo hace en silencio.
¿Lo escuchas latir?
Tú sólo gritas por dentro y nadie te oye.
©Tania Manriquez
Solloza en lo más bajo, en las profundidades del ser.
Solitario se deja carcomer por el tiempo
y las polillas se nutren de los últimos vestigios.
Sus últimas migajas sirven de alimento para las palomas del olvido.
Es un troglodita que no puede dejar de querer.
Nunca tiene demasiado de nada para quedar satisfecho... y se enferma.
Cuando el corazón sufre, lo hace en silencio.
¿Lo escuchas latir?
Tú sólo gritas por dentro y nadie te oye.
©Tania Manriquez
martes, 21 de septiembre de 2010
Réplicas
Si decides volver, no lo hagas para decirme adiós.
Si decides decirme adiós, dímelo en voz baja, como queriendo decir: "ahorita vengo, no tardo".
No regreses para colmar las noches de insomnio, ya has hecho sufiente para ahuyentar a Morfeo.
No escribas nada más para comprobar que te extraño, para afirmar que aún te quiero.
Simplemente no.
Por favor...
©Tania Manriquez
jueves, 2 de septiembre de 2010
Un réquiem para Germán Dehesa
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