Vamos juntos...

jueves, 24 de junio de 2010

Esperando

Son tiempos emocionantes, hay algo raro por estos pasillos: nos visita el amor.
No eres tú. Es la situación en la que ambos nos encontramos.
Espero impacientemente uno, dos, tres... cuanto sea necesario.
Permaneces en las memorias del corazón, es bueno poder recordarte cuando quiera.
Y después de todo, volviste. Ahora cualquier segundo resulta ser bastante tiempo...

©Tania Manriquez

miércoles, 23 de junio de 2010

Vida Cotidiana

Se pasó la vida soñando despierto hasta que le fue imposible cerrar los ojos.
Entonces se lamentó gravemente por no poder evitar ver la realidad que le esperaba a diario.

©Tania Manriquez

Un réquiem por Saramago

"...Sin embargo, cambian los tiempos, cambian las voluntades y las cualidades, lo que fue perfecto ha dejado de serlo, por razones en las que las voluntades no pueden, pero que no serían razones sin que los tiempos las trajesen. O el tiempo."

José Saramago, Casi un objeto, fragmento.

sábado, 19 de junio de 2010

Atento consejo

Disculpe: todos los días son para festejar tomando en cuenta que se está vivo.
Después se arrepentirá de no haberlo hecho antes, pero para entonces será demasiado tarde.
Esperaré en la esquina de la cuadra. Nos vemos en treinta años.
Que tenga una buena noche.

Atentamente: la muerte.

©Tania Manriquez

miércoles, 19 de mayo de 2010

Cuenta regresiva

Son quinientas cuatro horas en espera; muchas más que las que mis momentos de insomnio me permiten soportar.
No existe una necesidad real de escribir, pero con algo tengo que calmar la enorme ansiedad que llevo dentro.
Son palabras suficientes: quinientas cuatro, veintiún, tres.
Llevo la cuenta regresiva de los segundos, ¿qué tan puntual serás esta vez?
Menos cuarenta y ocho horas y contando... espero paciente tu llegada.
No hay suficientes palabras para escribir lo que llevo dentro, nunca lo serán.
Es poco tiempo.
Quinientas cuatro, veintiún... tres.

©Tania Manriquez

lunes, 10 de mayo de 2010

Impaciencia en el corazón

Amor animi arbitrio sumitur non ponitur
Publio Sirio
Sueño contigo y despierto alterada. Los nervios comienzan a hacer sus estragos y me impiden conciliar el sueño nuevamente. ¿Llegarás esta vez?
Espero pacientemente una, dos horas.
Dudo. No apareces... Empiezo a sentir decepción de ti, de mi, los dos juntos, por separado...
Apareces de repente, sonríes y te disculpas, yo te perdono.
Invades el pensamiento, mi corazón, el alma por completo.
¿Cambiamos el lugar? por supuesto.
El sol nos invade, atraemos sus rayos de manera inevitable. Continuamos nuestra plática, amenos ambos, liberados, felices; nosotros mismos.
Te siento cada vez más cerca, intuyo tus intenciones y río.
Las palabras se funden con el silencio y crean un momento de infinita y belleza pura, te acercas lentamente... todo ocurre en segundos que asemejan horas, sonreímos.
¿Quieres otra cerveza? clara, por favor.
¿Quién lo diría? No me lo esperaba... pero agradezco tu paciencia. ¿Paciencia? paciencia y curiosidad, tenía ganas de verte.
Millones de palabras en una tarde; una tarde en una sola palabra. Felicidad en dos personas.
¿Qué se siente ser deseada? Eso depende: si eres deseada por alguien a quien también deseas es bueno, si no, es una sensación bastante desagradable.
Ojos curiosos y manos inquietas,
Posponemos la visita planeada para aquella tarde. Exactamente veintiún días, tres semanas resulta ser demasiado tiempo.
Si se aparece Sofia Coppola no prometo nada...
Ojos expresivos, brillantes. Mirada seductora, manos curiosas, labios dulces; palabras exactas, tarde perfecta... tú.
Francia espera... tres semanas resultan eternas.
Aquí te espero.
©Tania Manriquez