Vamos juntos...

jueves, 2 de julio de 2009

Ἔρως

Siento tu presencia lejana, liviana
procuraría no sentirte, porque se que nunca apareces,
pero te pienso y me gusta esa sensación
esa de saber que no te encuentro
esa de saber que nunca estás

Eres pluma de ave flotando entre mis pensamientos
ligera, cercana; inmortal...
Forma amorfa siempre ausente
portando a diario el olor inconfundible de tus miradas
esa fría ternura de las palabras
ese murmullo interminable lleno de silencios

Hay momentos que pasan y que no entiendo
infiero que es porque están más allá de mi nivel para comprender las cosas
pero es que hay cosas que no sé
y es que tampoco sé entenderte

Busco en tus pupilas solares las respuestas
de aquellas preguntas que jamás concebí
busco ese iris proveniente del sol que me inquieta
ese que me hace dudar de mi
que me emociona, que me alerta
ese iris que despeja mi alma

Tus ojos me hablan a través del espejo
pero no logro descifrar las miradas
no sé qué es lo que pasa cuando cierro los ojos
porque veo sólo un vacío
¿será que ese vacío es de ti?

Eres pluma de ave etérea que ya no flota entre mis pensamientos
ser intangible roedor de sentimientos
somnífero que me eleva a los más idílicos sueños
eres ser volátil oculto en las sombras
eres; aunque no te guste ser...
©Tania Manriquez

miércoles, 1 de julio de 2009

Inexistentes

Me cuesta trabajo mirar por la ventana y no saber qué mirar...

Por más que busco no encuentro el color de sus ojos en las hojas marchitas de los árboles.

Ese tornasol de otoño.

El no saber si es verde, rojo, negro, café…

Inexistente.

Mi cuerpo siente el frío aire de la mañana.

Siento la sombra de sus besos recorrer mi espalda.

Tan helados aquellos besos, como si solo quedara su alma.

Y pienso, y no pienso, intento pensar, no quiero.

Quiero sentir.

Intento

Intento.

No puedo.

Y lo siento.

Siento sus manos recorrer mi cuello, siento su mirada recorrer mi cara.

Mis mil caras…

Dice él que soy muchas.

Yo sé que soy una sola.

Me mira y me arrepiento. Me arrepiento de haber pensado diferente.

Para él no existe el tiempo.

Para mi sólo existe el momento.

Él toma mi alma como si fuera suya, es suya.

La maneja como si fuera algo preciado; no lo es.

Me dejo llevar por las vibraciones de su aliento.

Los latidos de su corazón.

El ritmo de su cuerpo.

Él dice:

Soy tuyo.

Yo digo:

Soy tú

Y entonces dejo caer las lágrimas.

Verdes, rojas, negras, cafés.

Tornasoladas

Inexistentes.

Oxidadas.

Inexistentes.

Suyas.

Existentes.

Y su mirada invadió el cuarto.

Y su mirada invadió mi mente

Y el silencio era tan ruidoso…

No había más miradas...

Sonreí.

Entendí.

Había abandonado el momento.

La risa de la desgracia salió de mi cuerpo junto con aquellas lágrimas.

Verdes, rojas, negras, cafés…

Tuyas.

©Tania Manriquez

Regresa

14/11/2007
No mires, no vuelvas, no busques
nunca te arrepentiste, no tuviste tiempo
hiciste lo que pudiste, lo hiciste
te fuiste,
entre gomas, tonos y flechas
entre ello se encuentra tu historia,
suspiraste y se rompió el viento,
haciendo más sonora la profundidad del silencio

Llega, regresa, arriesga,
toca a la puerta,
prueba; comprueba
ésta siempre estará abierta

Mírame, vuelve, búscame...
encuéntrame

©Tania Manriquez

martes, 30 de junio de 2009

Te he visto desde mi ventana

25/03/2005

Te he visto desde mi ventana
y no puedo dejar de mirar
esperando que algún día me mires
por lo menos una vez más

Te he visto desde mi ventana
sin dejar de suspirar
pido deseo a una estrella
y esa estrella se va

Te vas sin siquiera mirarme
queda un espacio vacío
y ese espacio vacío
nadie lo puede llenar

Te he visto desde mi ventana
esperando que te vuelvas a asomar
por lo menos hasta que me mires
tan sólo una vez más

Te he visto desde mi ventana
por fin llega el momento esperado,
llega la hora esperada,
llega el día esperado
sin embargo me doy cuenta
de que tu no te has asomado...

©Tania Manriquez
Cantad alto; oiréis que oyen otros oídos...
Mirad alto; vereis que miran otros ojos...
Latid alto; sabreis que palpita otra sangre...

Rafael Alberti
Amor animi arbitrio samitur non ponitur

©Tania Manriquez

domingo, 28 de junio de 2009

asfixia

Ab imo pectore

La idea de dejar de respirar por un momento, aunque sea sólo un segundo
me ha dado vueltas en la cabeza desde hace tiempo.

Es que me duele, me cuesta trabajo,
no me gusta el olor del aire, no lo soporto,
es embriagante, asfixiante,
terriblmente adictivo.

He aprendido por experiencias propias (y mínimamente ajenas)
a ser fría
y no es que tenga problemas para demostrarle a alguien lo que siento
para nada
es sólo que... no sé.
¿El amor puede estar en el aire?

Vaya, qué difícil es esto de las relaciones humanas

©Tania Manriquez